Cuando hablamos de la arginina, nos referimos a uno de los 20 aminoácidos que se encuentran formando parte de las proteínas. De hecho, es considerado como uno de los aminoácidos esenciales del organismo, ya que se encuentra involucrado en gran cantidad de actividades de las glándulas endocrinas.
Actúa aumentando el número de leucocitos, lo que posibilita la estimulación de las funciones inmunológicas del cuerpo humano. Entre sus numerosas actividades, facilita la síntesis de creatina, poliaminas y en el ADN. Además, favorece la disminución de colesterol (mejorando el funcionamiento del sistema circulatorio), libera la hormona de crecimiento (somatropina), reduce los niveles de grasa corporal y facilita la recuperación de los deportistas, debido a los efectos que tiene de retirar amoníaco (residuo muscular resultante del ejercicio anaeróbico) de los músculos y convertirlo en urea que se excreta por la orina.
La arginina se suele encontrar en la biosíntesis de la creatina, así como también en ciertos productos ergogéncicos que contienen óxido nítrico, potenciando de esa manera los efectos vasodilatadores.